Vaya Boda
Bueno, aquí estoy de nuevo después de mi fugaz visita a Sevilla.
Esta vez voy a contaros mi experiencia en una boda india a la que asistí el día antes de marchar para Sevilla. Se casaba la hermana de una chica que trabaja en mi departamento, y ella invitó a todo el departamento. Para ella era un gran momento, ya que se casaba su hermana mayor, lo que significaba que ella ya podía casarse. Curiosas costumbres, y es que en general, parece que la mujer es feliz buscando la vida matrimonial y los hijos, además es la responsable de las tareas de la casa, sin recibir ayuda del hombre.
La invitación era increíble. Una especie de sobre hecho de una tela que no se identificar, entro del que había una cubierta de la misma tela, pero muy adornada, con una incrustación de el dios de la suerte (Danesh creo que se llama, que tiene cuerpo de hombre y cabeza de elefante) y muy adornada, y dentro en cartulinas muy parecidas a las que se usan en España, la invitación.
Por desgracia sólo me invitaron a lo que ellos llaman la recepción, ya que la ceremonia es algo muy familiar, y no van invitados, salvo los familiares.
La boda fue por la mañana, y luego estuvieron todo el día celebrándolo, y la recepción fue por la tarde, a eso de las 7.
La recepción consistía en una tarima, muy adornada en el salón de un hotel. Subidos a la tarima estaban los novios y sus padres. Todos los invitados, calculo que más de 400, pasaban por la tarima felicitando a los novios y padres, y bajaban por el otro lado, accediendo a una zona de buffet libre donde podías servirte lo que quisieras. Evidentemente, no había cubiertos. Comí cosas muy típicas, y la mayoría muy buenas, aunque siempre buscando cosas que no picaran demasiado. Comí una especie de torta de arroz hecha a la plancha que estaba muy buena, y algunas comidas típicas de aquí, con carne o verdura en una espesa salsa picante. Me puse hasta arriba de postres, ya que además de ser lo único que no picaba, estaban de muerte. Fruta escarchada, Gulas Jame (una especie de bolas de bizcocho borracho en almíbar), arroz con leche, helado, de todo.
Respecto a la indumentaria, salvo el novio y yo, todos los hombres iban con camisa y pantalones de pinza. El novio y yo íbamos con traje de chaqueta. El novio porque es típico, y yo porque venía directamente del trabajo. Las mujeres iban con Saris, hechos de seda de muy buena calidad y adornados con pedrerías, la mayoría muy bonitos y espectaculares (voy a colgar algunas fotos aunque no son de muy buena calidad). Las mujeres de la familia, iban pintadas, muy similares a como se pintaría una española, cosa que es raro aquí ya que no suelen pintarse, y las manos u los brazos los llevaban decorados con dibujos hechos con henna. El pelo suelto y se ve que peinado de peluquería, nada de moños o colas.
La recepción no duró mucho ya que la gente en cuanto comía se iba. No había fiesta ni bailes ni nada parecido, y creo que tubo que ser una paliza para los novios estar 3 horas allí subidos saludando a gente.
Bueno pues ahora que estoy de vuelta, tendré de nuevo más historias que contaros.
Un abrazo a todos.

